“El amor siempre encontrará su camino, incluso a
través de lugares donde ni los lobos se atreverían a entrar.”
Hoy es un día muy especial, sobre todo para los enamorados. Es un día de felicitaciones, regalos, flores, pero… ¿quién sabe la historia de San Valentín?, todos sabemos que es el patrón de los enamorados, pero pocos conocemos su historia o leyenda, hay muchas versiones y distintos santos con el mismo nombre, pero vamos a conocer un poco al que se cree que es el que dio origen a la celebración…
San Valentín de Roma casaba a
soldados con sus prometidas en las mazmorras de las cárceles del imperio en los
tiempos en que el cristianismo fue prohibido por Claudio II. El emperador
pensaba que los soldados solteros rendían mejor en el campo de batalla que los
casados, de ahí la prohibición de las bodas. Al enterarse de los votos
matrimoniales que realizaba el santo, mandó capturarlo y traerlo frente a él
para que se excusara, pues al parecer, Claudio no tenía más intención que reprenderlo
y desterrarlo, pero por influencia de las lenguas venenosas que lo rodeaban mandó
decapitar a san Valentín. Los días que estuvo esperando en prisión para su
ejecución vio que la hija del juez de la prisión era ciega, y rezó pidiendo a
Dios que la joven tuviera la dicha de poder ver. Durante su traslado a la plaza
pública para su ejecución, San Valentín le regaló un papelillo a la joven para
que lo leyera. Ella, sin entender el motivo, ya que era ciega, abrió el papel y
por primera vez logró ver y lo primero que vio era una frase que decía “Tu
Valentín” como forma de despedida… Algunos historiadores que apoyan este relato
como el único y verdadero aseguran que Valentín se llegó a enamorar de la
joven, por lo cual su simbolismo como santo del amor fue mayor.
Como todas estas cosas, posiblemente
hay mucha parte de leyenda, pero eso ya queda al gusto de cada uno, lo que sí
es verdad es que San Valentín ha acompañado a los enamorados durante siglos. Al
menos desde el siglo VII, por lo que la cosa ya viene de lejos, aunque hoy en día
el carácter religioso de la festividad es prácticamente inexistente y muchos lo
consideran uno de los grandes negocios de los comerciantes que empujan al
consumismo, junto a la navidad…sobre el tema del consumo, ni pincho ni corto.
Para mí es una festividad que
siempre hay que celebrar, ya que el amor es el mejor regalo de los cielos a los
hombres, el amor es vida. Este año además
es muy especial porque es mi primer San Valentín
con mi chica, Gaby. Ella ha significado mucho en mi vida en este tiempo que
llevamos juntos… ella me ha tendido una mano y me ha sacado del abismo, ella ha
transformado mi tristeza en alegría, ella ha puesto luz donde antes había oscuridad,
ella ha desterrado la soledad de mi corazón, ella ha llenado de amor todos los
rincones de mi corazón, ella está viviendo en mi corazón y en mis pensamientos,
ella me calma, me cuida y me acompaña, incluso en la distancia la siento tan
cerca que si cierro los ojos con fuerza la siento a mi lado, puedo ver su lindo
rostro y acariciar su pelo…
Nuestro recorrido en estos meses
ha sido duro en ocasiones, con altos y bajos que hemos superado con amor, también
estos meses han estado llenos de momento maravillosos…muchos más que los malos,
en fin, todos los problemas de la vida cotidiana que nosotros hemos tenido que
superar desde la distancia, con la dificultad que eso conlleva…nadie habría apostado
por nosotros en los primeros momentos de nuestra historia de amor, la distancia
es un peso demasiado grande para soportarla mucho tiempo y suele ser el fin de
muchas historias, pero nosotros no solo la hemos soportado, sino que hemos
salido victoriosos de esa situación, pues aunque aún vamos a tener que “aguantar”
un poco más, nuestra fuerza nos hace saber que nada va a acabar con nuestra ilusión
de conseguir estar juntos para siempre.
Y para empezar a hacer realidad
nuestros sueños, próximamente me desplazo a su encuentro, voy a su ciudad a
poner fin a tantos meses de separación,
a verla frente a mí, a abrazarla y a besarla, a pasear con ella como tantas
veces hemos soñado, a escuchar su voz, sus risas, mirar sus ojos, su lindo
rostro…
Los dos sabemos que es un gran
paso, que es un punto de inflexión en nuestra relación y los dos deseamos poner
fin a una etapa de distancia y sueños para empezar una etapa en la que esos
sueños se vayan haciendo realidad día a día. Ansiamos ese momento de nuestro
encuentro, y estamos seguros que es un camino sin retorno el que vamos a tomar
en esos días que disfrutemos de nuestra compañía mutua…¡¡¡que larga se hace la
espera!!!
Gaby, mi amor, mañana es nuestro
gran día, mañana celebraremos nuestro primer San Valentín, el primero de
muchos, y aunque en la distancia, seguro que lo viviremos como si estuviéramos juntos,
abrazándonos y besándonos (próximamente lo celebraremos a lo grande, mi cielo).
Tengo muchas cosas que decirte,
mi vida, sobre todo que agradecerte, pues han sido unos meses que me han
servido para conocerte como si lleváramos juntos toda la vida, he aprendido a
quererte en la distancia, he volado noche tras noche en mis sueños junto a ti,
he luchado por tu amor día tras día, he sufrido tus ausencias y he revivido a tu vuelta, me he impacientado con el lento transcurrir del tiempo al no
verte y he sentido como ese mismo tiempo
se me escurría entre los dedos cuando estabas conmigo; y absolutamente todo ha
merecido la pena mi reina, porque todo lo vivido nos ha traído hasta aquí,
hasta este día, hasta esta celebración que no hace más que reafirmar el amor
que sentimos el uno por el otro.
Pero hay aún una cosa que tengo
pendiente y aunque ya lo he hecho en varias ocasiones, siempre es buen momento
para volver a darte las gracias, mi amor… Gracias por tu apoyo incondicional,
gracias por aceptarme a tu lado a pesar de las dificultades que hemos
atravesado, gracias por sostenerme en los momentos más duros, gracias por
confiar en mi incluso en mis horas bajas, gracias por ser mi luz alumbrando mi
camino, gracias por “ignorarme” en esos instantes de ofuscación que en algunos
momentos me han cegado, gracias por tirar de mi cuando las fuerzas me faltaban,
gracias por aparecer en mi vida en un momento en el que ya no esperaba nada,
gracias por amarme con la fuerza que me amas…
Felicidades en este primer San
Valentín que compartimos, Gaby, es un regalo del cielo poder compartir estos
momentos mágicos contigo, amor mío, y me gustaría terminar diciéndote unos
versos que sé que te gustan con locura…
Por una mirada, un
mundo;
por una sonrisa, un
cielo;
por un beso… ¡yo no
sé
qué te diera por un
beso!
Siempre tuyo, mi vida…
Javi
“No existe nada más interesante que la conversación de
dos amantes que permanecen callados.”
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